Prueba de señuelos: Live bait jig minnow (Duel)
A todos nos gusta informarnos sobre un señuelo antes de desembolsar la, a veces nada desdeñable, cantidad de euros que cuestan estas imitaciones. Con este propósito, el de informar, iré contantandoos las conclusiones que saque de los señuelos que vaya probando en el futuro.
Texto y fotos: Juan Urrutia
Buen color para aguas tomadas
Tamaño y peso:
Se fabrica en pesos comprendidos entre los 8 y los 38 gramos. El modelo probado es el benjamín de la gama y mide 4,5 centímetros.
Distancia de lanzado:
Alta, sin duda, alta. Está fabricado en resina y lleva un peso en su interior magníficamente equilibrado. Probando el modelo de 8 gramos he logrado distancias aproximadas (sin viento y medidas a ojo de buen cubero, así que no es un dato exacto) de unos 25-30 metros. Hay que tener en cuenta que es muy poca la resistencia ofrecida al aire debido a su aerodinamismo y mucho el peso en comparación a su volumen. Estoy seguro de que el de 38 gramos, con una caña de rápida acción de punta, puede mandarse hasta el infinito y más allá.
Evolución durante el lance:
En pocas palabras: como un misil. Era de esperar que un jig “volase” a la perfección y así es.
Profundización:
Es un jig, hundido por tanto, pero durante la recogida asciende pronto a la superficie moviéndose entre unos centímetros y pocos palmos de agua. Cuesta enrocarlo, yo me esforcé mucho y, finalmente, lo conseguí, pero de eso hablo más abajo.
Acción en el agua:
En recogidas lineales, a velocidad media, muestra un ligero wobbling ( coleteo lateral), el twitching (tirones cortos y rápidos) no es lo suyo, su acción se hace demasiado acusada y tiende a enredar la potera con la línea pero el jerking (similar al twitching pero más pausado) es su punto fuerte. Sin necesidad de otra cosa que dar tirones con la puntera de la caña, cabeceará cada vez hacia un lado diferente haciendo un perfecto WTD (zigzag) submarino. Cabe resaltar que, una vez en el agua, no se hunde a plomo, sino con cierta y relativa lentitud (no deja de ser un jig) bamboleándose levemente. Esto posibilita el uso de los tamaños inferiores en aguas someras y zonas rocosas, dándonos unos segundos, sin exagerar, de margen para comenzar a recoger. Muy interesante para la pesca desde estructuras en recogidas verticales.
Efectividad:
Sólo he mojado este artificial en una jornada, no puedo, no sería veraz, deciros que es efectivo tras tan escaso test. Sí puedo, sin embargo, contaros que despertó la agresividad de varios sargos en lances consecutivos, los cuales no llegaron a clavarse a pesar de la saña con la que seguían al señuelo. La impresión que me ha dado es muy buena, sólo puedo asegurar que, según mi gusto, es un buen señuelo.
Acabados:
Unos acabados sólidos y llamativos por su realismo
Poteras y anillas a toda prueba
Los acabados son a toda prueba, el cuerpo del señuelo, realizado en resina inyectada, no pierde color tras golpes varios contra las rocas. Los ojos están firmemente pegados y tanto anillas como poteras son de máxima calidad. Éstas últimas, están afiladas tanto que dan miedo y, tras algún enganche que otro (más bien enroque en toda regla librado a base de fuerza burra), siguen conservando una excelente capacidad de penetración.
Distribución:
Es relativamente sencillo de encontrar en comercios del ramo y grandes superficies que cuentan con tiendas dedicadas a la pesca, así como en diversas tiendas online. Su precio puede variar mucho de unas a otras, tanto como tres o cuatro euros de diferencia según dónde compremos, os recomiendo comparar entre unas cuantas tiendas antes de comprar, no es lo mismo pagar 5 que 9 machacantes.
Especies:
Lo veo muy interesante para la lubina y, en el tamaño probado, ideal para caballas y chicharros (jureles). Supongo que en el sur, donde la cantidad de especies depredadoras marinas es más amplia, podrá resultar útil en diversas pescas.










