Apertura de la veda 2008
Vuelve la trucha

Texto: Juan Urrutia
Fotos: Luis de la Rica y autor
La apertura de la veda truchera está al caer. Aguas frías, ríos crecidos, truchas hambrientas… Persigamos fario o arco-iris existe un señuelo efectivo donde los haya con ambas especies, me refiero a la tan injustamente despreciada cuchara ondulante.
El señuelo
Versátiles, efectivas y económicas…
La crecida de los ríos nos obliga a utilizar, si es que nos deja utilizar algo, señuelos de cierto peso, que profundicen lo suficiente. Por otra parte, las truchas, hambrientas pero no en su mejor momento físicamente hablando, pues acaban de desovar o bien están recién repobladas y con escasa capacidad de respuesta, se ubicarán en pozas o tablas donde la corriente no les obligue a gastar una energía de la cual carecen. Esto nos lleva al segundo motivo para incluir unas cuantas ondulantes en nuestra caja: se pueden manejar lentamente, mucho, aumentando nuestras posibilidades de éxito en este difícil momento del año. Otra de las cualidades de este señuelo, tan popular en el resto de Europa, es su versatilidad. Si bien antes decía que admite recogidas lentas también puede recogerse rápido y utilizarse en las corrientes sin perder efectividad, así que nos será igual de útil cuando la trucha haya recuperado sus fuerzas más avanzada la temporada.
El equipo
No es necesario un equipo específico, el nuestro de toda la vida será perfecto.
Nuestra caña de cucharilla y nuestro carrete habitual en esta modalidad nos servirán perfectamente. Si además la caña es de acción de punta podremos realizar lances estratosféricos con nuestro artificial dado su alto peso en proporción a su volumen. En resumidas cuentas cualquier caña de 1,80, 2,10 de longitud (para río la primera y para pantano la segunda) y 5-15 o 5-20 de peso de lance nos irá de perlas con pequeñas ondulantes no más pesadas de siete gramos, normalmente menos. El carrete, vale cualquiera tamaño 1500, irá cargado de monofilamento del 0,18 o 0,20 y más incluso si pescamos arco-iris. El quitavueltas es imprescindible con este señuelo para evitar que retuerza la línea.
La pesca
En este caso nuestra técnica de pesca no cambiará sustancialmente, pescaremos igual que con una cucharilla giratoria.
Pescaremos de forma similar que si usáramos la clásica cucharilla de siempre. La única diferencia radica en la posibilidad de poder pescar más lento. Buscaremos apostaderos, rocas y otros obstáculos tras los que pensemos pueda esconderse la trucha para acechar a sus presas, lanzaremos algo más lejos de donde intuyamos pueda estar el pez y recogeremos de forma constante. La cuchara ondulante nos permite una considerable variedad de recogidas pero dejaremos eso para cuando persigamos al black bass, con la trucha resulta más efectivo traer el señuelo de manera uniforme, sin virguerías. Así, no dejaremos escondrijo sin explorar hasta conseguir resultados,
Esperemos que este año sea mejor que el anterior y podamos tocar escama con más frecuencia. La situación de la trucha en nuestros ríos no es como para tirar cohetes lo cual hace recomendable la práctica del captura y suelta para poder seguir pescando en el futuro.










