CARPAS OTOÑALES
Con la llegada de los primeros fríos la mayoría de los pescadores de ciprínidos opta por guardar los aparejos. Craso error, pues durante el mes de octubre hasta principios de noviembre e incluso este mes entero en las zonas más cálidas de la península, podremos hacernos aún con unas cuantas capturas.
Las grandes masas de agua tardan bastante en
enfriarse, manteniendo más tiempo activos a los
peces que en ellas viven.
La carpa se alimenta con frenesí durante el otoño para acumular buenas reservas de grasa que le permitan sobrellevar el duro invierno. Esto nos indica dos cosas fundamentales: la primera es que el ciprínido perderá gran parte de su habitual recelo y la segunda hace referencia al cebo, que debe ser lo más sustancioso posible. Así, cebos tradicionales como el pan y la patata cocida –ricos en hidratos de carbono que, dentro del organismo, se transforman en grasa- serán muy adecuados, pero también masillas que contengan queso, carne picada, comida para gatos y similares.
Pan, comida para gatos, mortadela, queso... No,
no es la lista de la compra, son cebos ideales para
el otoño.
Momento exacto de una cebada, la pesca a flote
no es descabellada al mediodía.
Las técnicas a utilizar variarán en función del lugar, la hora y la temperatura del agua. Nos olvidaremos de los madrugones y pescaremos durante las horas centrales del día, pudiendo utilizar tanto la pesca a fondo como el flotador corredizo —para posar el cebo cerca del lecho del río o pantano— e incluso la pesca a flote, ayudados del siempre socorrido buldó, si las carpas están por la labor de alimentarse en superficie.
Hermosa carpa otoñal cercana a los cuatro kilos que sucumbió al maíz dulce anzuelado en un aparejo de flotador.
Aunque todavía podremos hacer buenas pescatas, lo habitual será realizar menos capturas que en verano pero, muchas veces, de mayor tamaño. En definitiva, nos hallamos en una época bastante buena para salir a por carpas, siendo nuestra última oportunidad del año para disfrutar de la emocionante lucha de la reina del pantano, ya que, llegado el invierno, sólo nos quedará de ella el recuerdo de las carreras sin freno, nuestras cañas dobladas al límite y el entusiasmo propio de unas jornadas inolvidables.
Texto y fotografías: Juan Urrutia













Jorge Omar Santo Scorpino dijo
Juan: Te felicito por el presente artículo ya que se destaca por ser Muy Completo e Ilustrativo !
Te comento que a principios de Enero/2010 fuí de pesca de carpa con mi Sra. Esposa y mi alumno, Carlos Colussi, y hemos obtenido unas pequeñas carpas poniendo de cebo en el anzuelo una golosina/caramelo de frutilla y tutti frutti (de contextura blanda/gelatinosa pero que se mantenia muy bien en el anzuelo) observando que eran de mucho gusto para el pez.
Este artilugio nos fué sumnistrado por la colectividad Koreana en Argentina, que cuenta con gran cantidad de adeptos a la pesca de carpas.
Espero que lo que aquí les comento sirva para los pescadores de esta especie.
Saludos !
Jorge Omar Santo Scorpino
ARGENTINA
6 Febrero 2010 | 04:01 AM