BRICOPESCA (Lastre de piedra)
Una de las principales preocupaciones del pescador moderno es la conservación del medio en que viven los peces. Por este motivo comienzan a venderse lastres de piedra, tungsteno o latón que cumplen la misma función que los plomos pero sin contaminar, cosa que empieza a ser un problema en muchas masas de agua. Tened en cuenta que, aunque el pez no muera al momento, el plomo se acumula en su organismo y, además del perjuicio para el animal y su ecosistema, puede causarnos un serio envenenamiento por metales pesados si consumimos a menudo animales contaminados. El único problema de los lastres fabricados con otros materiales es que son caros y difíciles de encontrar. Seguidamente os detallo como hacerlos de forma casera.
En un todo a 60 céntimos encontraremos piedras baratas y de todos las tamaños. Igualmente, aunque algo más caras, las venden en cualquier floristería. La ventaja de la segunda: tiene más variedad.
MATERIALES Pegamento a base de resina epóxica, quitavueltas, un sargento, piedras y una multiherramienta para trabajos manuales. Esta última mejor que sea potente pero sirve hasta la más sencilla. COMENZAMOS Elegiremos una piedra de forma tamaño y peso adecuados. Las buscaremos parecidas a los plomos de pera y similares. Si deseamos afinar al máximo podemos pesarlas con balanzas electrónicas o no pero adecuadas para medir pequeñas cantidades. Una vez fijada a la mesa de trabajo con el sargento, usaremos un accesorio puntiagudo y de acero, ni se os ocurra intentarlo con una broca normal, para abrir el agujero en la piedra... después, con una muela, —accesorio de aspecto redondo y rugoso— haremos la oquedad más profunda y ancha... mezclamos los dos componentes de la resina... y, tras rellenar el hueco que hemos realizado con el epoxi, introducimos una de las anillas del quitavueltas y dejamos secar en vertical hasta el día siguiente. Pasado este tiempo cualquier resto del peligroso disolvente que llevan este tipo de pegamentos se habrá evaporado. Ahora sólo queda probarlos pescando, además con la satisfacción de saber que, si perdemos un “plomo”, no envenenará ni a los peces ni a otros pescadores.
Buena pesca.













Luis dijo
Me parece un invento genial además de ahorrarnos un dinerito en plomos no dañamos el ecosistema.´
Te felicito Juan.
6 Agosto 2007 | 09:04 PM