LISAS, MUBLES, MUJOLES… LLÁMALOS COMO QUIERAS, PERO PÉSCALOS A MOSCA.
Existen muchas formas de pescar lisas. Hace poco probé a hacerlo con caña de látigo y quedé maravillado.
Por mucho que algunos se empeñen en despreciar esta pesca, calificándola de poco deportiva, sobre todo si se utilizan imitaciones de miga de pan previo cebado, creo que es ideal para iniciarse en la pesca a mosca marítima sin perder la ilusión por la falta de capturas.

La lisa puede pescarse con varios tipos de mosca, según he leído, pero personalmente sólo he probado con imitaciones de miga de pan. Su confección no puede ser más sencilla:
1-Se cubre la tija de un anzuelo del catorce con hilo de montaje blanco.
2-Colocamos un poco de material —la mitad de lo que nos parezca correcto— sobre la tija y atamos con firmeza por la zona central, “peinamos” la imitación, y lista para pescar.
Respecto al material a utilizar, el que mejor resultado me ha dado hasta ahora es el relleno sintético de las almohadas. Es fácil conseguirlo despanzurrando una almohada vieja o en las tiendas de acuarios, donde se vende como material filtrante con el nombre de “perlón”.
Pescaremos en puertos o estuarios, así que podremos permitirnos una caña de línea cuatro o cinco —se disfrutan más las capturas— de unos nueve pies. El carrete poco importa, con que guarde la cola de rata, unos metros de backing y sea robusto, vale. Si no está tratado contra la corrosión no olvides dar una ducha de agua dulce a tu equipo tras cada jornada. Y si lo está, hazlo igualmente, durará más. La línea ha de ser de tipo WF (descentrada) y flotante, se lanza con más facilidad a pesar de la omnipresente brisa marina
Nada de elaborados bajos trucheros. Un trenzado y dos metros de sedal del 0,20 serán suficientes. Presentar la “mosca” de forma delicada es innecesario.

Una vez clavado el pez, lo cual hay que hacer tan pronto tome la mosca, pues la escupen muy rápido, la lucha de la lisa, sobre todo si es grande, nos hará descargar adrenalina a raudales. Las primeras carreras son de infarto. En todo caso no hay que forzar nunca al pez. Aunque no sea un ejemplar de récord puede rompernos el bajo o desgarrarse la boca y huir si intentamos acercarlo “por narices”. Mucho tacto y dejad que se canse un poco antes de ensalabrarlo.













Néstor dijo
Hola, me he tomado el atravemiento de colocar en una entrada de mi blog un enlace a esta entrada. Si te molesta, me lo dices y lo retiro. Saludos Nestor http://fly-ness.blogspot.com/
11 Noviembre 2011 | 07:44 PM