EL COLOR FAVORITO DEL BASS
¿BASS CON PECES ARTIFICIALES? SÍ, PERO, ¿DE QUÉ COLOR?
Existen millones de señuelos que son perfectamente válidos para la pesca del bass. Dentro de estos los hay en colores de fantasía y naturales. La polémica entre los partidarios de unos y otros es y será eterna, no pretendo ni puedo solucionarla, pero basándome en mis vivencias en la pesca de este brioso animal intentaré exponer los, a mi modo de ver, pros y contras de cada tipo de librea.
peces que habitan muchas de nuestras aguas
continentales. Sin embargo estos colores,
por si solos, no garantizan el éxito.
Comencemos por las libreas naturales. Un pez artificial que imite a la perfección al pez pasto más frecuente de un determinado embalse o río nos ayudará mucho pero si pescamos con él a horas inadecuadas, de baja actividad, o no lo manejamos correctamente, el bass lo ignorará, en el primer caso, o recelará, huyendo muchas veces, en el segundo, sobre todo si la zona sufre mucha presión de pesca. Esto es muy fácil de decir pero, ¿cuales son las horas correctas y la manera adecuada de trabajar un señuelo?
El horario del bass es caprichoso y varía según la latitud y el clima ya que se ve influido en gran medida por la temperatura. No le gusta el frío, pero tampoco el calor excesivo. Es decir, en primavera y principios de otoño puede mostrar actividad a horas muy dispares, en algunas zonas casi todo el día, en verano amaneceres y anocheceres serán los mejores momentos y en invierno... lo ideal es ver las fotos de los que hemos pescado durante el resto del año acompañados de un buen tazón de chocolate caliente.
Dicho esto queda lo fundamental, cómo se deben manejar nuestras fieles imitaciones de la morralla del lugar. Sería digno de un papanatas intentar generalizar sobre algo tan diverso y dar clases magistrales para que pesquéis con tal o cual movimiento o sistema. Sólo tengo un consejo:
Una trucha, una bermejuela, alevines de barbos, tencas, carpas, basses etcétera, tienen comportamientos muy distintos entre si. Obsérvalos y que tu pez artificial se comporte como ellos, a la misma hora y en el mismo lugar en que estén presentes de forma habitual.
Es importante que cambiéis el tamaño de los señuelos a medida que crecen los peces pasto, pues el centráquido se acostumbra a presas de un determinado tamaño en cada época. Una carpa al nacer en primavera mide pocos milímetros y pasados seis meses medirá cinco centímetros, los alevines del año anterior tendrán un tamaño de unos diez... Buscad en que tamaño abunda más el alimento de nuestro protagonista. Os sorprenderán los resultados.
Los resultados.
PROS DE LOS COLORES REALISTAS
Confían al pez por asemejarse
a su alimento habitual.
Nos dan opción a utilizar una imitación
determinada según lo que esté cazando el bass.
En aguas claras un bass puede desplazarse
varios metros, más de diez, si lo que ve le
parece comestible.
Contras
o enfado. El bass puede resultar muy
irascible pero no le molesta ver pasar
un pez al está acostumbrado a vez por
todo su territorio.
No será detectado con facilidad en aguas turbias.
En determinados escenarios, demasiado presionados, el bass puede tenerlos muy “vistos”. No serán pocos los que piensen en utilizar aquello que imita a su alimento natural para capturarlo.
FANTASÍA
Sí, incluyo la trucha arco iris porque, realmente,
no existen truchas,de esta especie,que midiendosiete centímetrosluzcan
librea adulta. Sin embargo, la proliferación de
carpines dorados en muchas masas de agua
a causa de la suelta ilegal -a veces bienintencionada liberación de mascotas- ha convertido el naranja en un color casi “natural” a los ojos del bass.
Existen ocasiones en que colores que no imiten nada en concreto pueden provocar el ataque del bass. Si nuestro objetivo no tiene hambre, no se encuentra en una clara actitud de caza, o dispone de tanto alimento que nuestros señuelos son constantemente ignorados, cosa frecuente en charcas y pequeños pantanos, tendremos que buscar otra motivación en el pez para provocar su picada. Recuerdo el caso de un muy bien alimentado bass al que intenté pescar una y otra vez sin éxito. Estaba muy cerca de la orilla y yo me ocultaba tras unos juncos para no asustarlo, finalmente, anudé al extremo de la línea un pequeño artificial, tres centímetros, lo lancé con precisión a un par de metros del pez y lo llevé muy lentamente hasta él tocando muy levemente la aleta caudal del bass con el babero de la imitación y, ¡bingo! Se giró con verdadera fiereza engullendo el falso pececillo. A todo el mundo le molesta que le despierten mientras sestea ¿o no? Esta es una situación extraña pero ilustra muy bien como el black bass puede atacar por irritación y aquí es donde los colores vistosos juegan un papel importante.
Por otro lado, cuando nos encontramos en aguas turbias donde las libreas naturales se disimulan y tan sólo atraerán al centráquido las vibraciones de nuestro pez artificial, ganaremos muchos puntos a nuestro favor si además puede detectar nuestro artificial desde cierta distancia gracias a sus llamativos colores.
Este jovencito atacó un a Rapala articulado
de once centímetros en color azul y blanco.
Es obvio que el ataque fue motivado por la ira y la territorialidad.
PROS DE LOS COLORES DE FANTASÍA
Provocan picadas por irritación o enfado.
Son detectados en aguas turbias.
Posibilitan la pesca de peces que no tienen hambre. CONTRAS
En aguas claras pueden llegar a asustar al pez –peces muy resabiados- o provocar su recelo. Poco útiles ante peces apáticos. Falsas picadas –el bass comprueba si “eso” es de verdad-
En esta fotografía, de no muy buena calidad, puede apreciarse A otra víctima de los colores naturales. En este caso de un artificial de siete centímetros color trucha común.
No sé si habré arrojado algo de luz, o quizás más confusión, sobre este asunto de los colores. En todo caso mi conclusión es que los colores más adecuados para pescar el bass varían tanto según la masa de agua y sus condiciones que no nos queda más remedio que observar, aprender y después pescar. Y esto se repetirá cada vez que pesquemos en un lugar nuevo.
Buena pesca.
Texto y fotos: Juan Urrutia.














